
MI RECORRIDO
Llevo la mayor parte de mi vida navegando diferencias culturales: nací en Italia, viví en España y me mudé al Reino Unido en 2001 en busca de nuevos espacios de libertad. Ahora, para mí, el hogar se encuentra en diferentes lugares y con diferentes personas.
Soy blanque y consciente de los privilegios que este aspecto de mi identidad aporta a mi vida. Me interesa cuestionar cómo la supremacía blanca y el racismo afectan a mis experiencias, y soy consciente de que éste es un proceso que nunca termina.
Provengo de un contexto de clase trabajadora, pero he tenido el privilegio de acceder al apoyo económico del estado del bienestar para poder continuar mis estudios.
Utilizo los pronombres él y elle. Utilizo el término queer para definir mi sexualidad, mi género y mis relaciones.
Llegué al trabajo como terapeuta después de años de participar en actividades auto-organizadas dentro de las comunidades de las que formaba parte. Mi enfoque de la terapia está influido por esas experiencias y por mi interés en encontrarnos a través de nuestras diferencias para afrontar desafíos personales / políticos, creando espacios donde experimentar prácticas colectivas de apoyo mutuo.
Fue durante ese periodo cuando empecé a desarrollar un interés por la eco-espiritualidad (earth-based spirituality) y por la sanación colectiva a través de una conexión con lo más-que-humano.
MIS VALORES Y EXPERIENCIA
Como terapeuta he trabajado en una amplia variedad de contextos: desde comunidades terapéuticas, hospitales psiquiátricos, centros comunitarios, casas particulares, albergues para personas sin hogar, prisiones, residencias de personas mayores y escuelas.
He trabajado con personas con diferentes trayectorias, con diferentes síntomas y diagnósticos, encontrándome con elles como personas. Reconozco que un diagnóstico puede formar parte de una identidad, pero entiendo las identidades de manera interseccional y como procesos dinámicos.
He trabajado con personas que experimentan ansiedad, depresión, psicosis, adicciones y trauma complejo, desplazándome siempre de la pregunta del modelo médico “¿Cuál es tu problema?” hacia la pregunta, procedente de la práctica narrativa, “¿Qué es lo que viviste?”.
Me gusta trabajar con personas LGBTQIA+ y GSRD (diversidad de género, sexualidad y relaciones), incluyendo personas que practican la no monogamia consensuada, el BDSM y el kink; con personas neurodivergentes, asi como con personas con diversidad funcional y enfermedades crónicas.
También adopto una postura afirmativa en el trabajo terapéutico con trabajadorxs sexuales. Para mí, este trabajo está vinculado a la historia de movimientos sociales que, al combatir el estigma y la discriminación, intentan transformar el mundo en un lugar mejor.
MIS CUALIFICACIONES Y FORMACIONES
Mi primera formación fue una introducción a Core Process Psychotherapy, una terapia de inspiración budista (Karuna Institute 2016). Me formé luego como arteterapeuta en Londres (Goldsmiths College 2016–18), como terapeuta familiar y sistémico en Glasgow (FTTN Intermediate 2022–23), y como terapeuta somático en Edimburgo (School of Holistic Therapy 2024–25).
A lo largo de los años también he realizado numerosas formaciones CPD de diferentes tipos, desde terapia de los Sistemas de la Familia Interna (IFS), eco-terapia, terapia EMDR, terapia GSRD.
Como supervisor clínico adquirí experiencia supervisando a personas en formación en arteterapia durante los cinco años en los que trabajé como profesor de Art Psychotherapy en la Queen Margaret University (Edinburgo). Durante ese periodo también supervisé a terapeutas con consulta privada.
Como miembro de estas organizaciones, sigo los códigos éticos de HCPC, BAAT y AFSP (Association for Family and Systemic Psychotherapy).
TERAPIA QUEER Y GSRD
Entiendo el término “queer” como algo que define más cómo vivimos que quiénes somos.
Me gusta utilizar el término queer y el verbo “queering”, porque implican cuestionar activamente aquello que es normativo y dañino en nuestras vidas.
En este sentido, queer no es una etiqueta y queering no implica un “nosotres y elles”. Al contrario, atraviesa todas las categorías: todes podemos cuestionar el patriarcado, la heteronormatividad, el género y todo tipo de binarismos, la supremacía blanca, el neoliberalismo, el clasismo, el capacitismo, el antropocentrismo y la neuro-normatividad, tanto en nosotres mismes como en nuestras vidas.
La terapia puede ayudarnos a hacerlo abordando los daños y apoyando alternativas.
Me gusta utilizar el término terapia GSRD (diversidad de género, sexualidad y relaciones) porque se basa menos en ideas de identidades fijas y más en experiencias y prácticas que se alejan de lo normativo.
Cuando trabajo con personas heterosexuales, cis y monógamas, me gusta si es posible introducir reflexiones sobre el “trauma de género” y sobre cómo las nociones occidentales de heterosexualidad, cisgenerismo y monogamia pueden ser dañinas para todes, de diferentes maneras.
Creo que existe una relación profunda entre las identidades queer y la neurodivergencia, especialmente cuando la neurodivergencia se entiende de manera amplia y no únicamente en términos de diagnóstico médico.
Utilizar, fuera y dentro de la terapia, un paradigma de neurodiversidad, puede ayudarnos a despatologizarnos de una forma que el enfoque único en traumas y síntomas individuales no siempre facilita. Nos permitimos explorar nuestras experiencias de no encajar en una sociedad diseñada según criterios neurotípicos, de ser percibides como “loques” o “rares”, de aprender a adaptarnos y camuflarnos para pasar por neurotípicos.
LÍMITES INTERPERSONALES
Si te identificas como queer / LGBTQIA+ y vives en Glasgow, puede que compartamos espacios y conozcamos a otras personas que también los comparten. Si ese es el caso, es importante hablarlo para asegurarnos de que los límites sean negociados y protegidos entre la relación terapéutica y otras relaciones.
Tengo un documento sobre límites interpersonales que puedo poner a tu disposición y que puede ser útil para orientarnos en caso de que compartamos espacios fuera de la terapia.

